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E l descenso de la mortalidad en nuestras carreteras es un buen regalo de Reyes del que debemos sentirnos satisfechos. Pero, bajo ningún criterio podemos olvidar que quedan muchos deberes por hacer en esto de la siniestralidad vial. No son los accidentes de tráfico los que descienden, sino las víctimas mortales y la gravedad de los siniestros. Sin tener datos lo suficientemente objetivos para determinar los motivos de la accidentalidad, podemos decir con cautela que la lesividad en los siniestros de tráfico se reduce, entre otras, por las siguientes causas: -Cambio en la conciencia social. -Implicación de algunas Administraciones Públicas, sólo algunas, relacionadas con la siniestralidad vial. -Desarrollo tecnológico de vehículos. La seguridad ya vende más que la potencia y la velocidad. -Alta utilización de las medidas de seguridad. -Descenso de la velocidad. -Mejora parcial del estado de las infraestructuras. Por último, hay que recordar la importancia que para los motoristas tiene el estado de la carretera. Son muchos los deberes pendientes, deberes de todos, pues la seguridad vial es de todos.